Viajamos con ellos, compartimos horas acompañándolos en su trabajo cotidiano. En recorrida con Michelle Bachelet, con Hugo Chávez y su hija, con Rafael Correa en un pueblo alejado de Quito, con Álvaro Uribe y su gabinete y con Evo Morales en El Alto. Estuvimos con sus seres más queridos y con sus colaboradores más cercanos. Mercedes, la hermana del presidente de Paraguay Fernando Lugo, nos abrió las puertas de su casa para contarnos detalles increíbles de su infancia. La madre de Bachelet nos contó su pasado hippie pero también el asesinato de su marido, brigadier general del Ejército de Allende, a manos de Pinochet. Daniel Ortega nos relató sus días de prisión y tortura en Nicaragua. Todos, en definitiva, trazaron un mapa complejo que anuda sus vidas personales con los acontecimientos políticos de sus propios países.
Con una producción cinematográfica documental, los unitarios –de 60 minutos de duración– descubren los aspectos más humanos y personales detrás de cada mandatario. Los programas están organizados por una entrevista central realizada por el licenciado Daniel Filmus (ex ministro de Educación de Argentina y actual senador nacional) en las distintas Casas de Gobierno. Antes y después de esos encuentros, las cámaras de Occidente y sus realizadores acompañaron a los mandatarios en sus distintas actividades, viajes, recorridos y reuniones, mostrando a los presidentes fuera de la formalidad de sus despachos.
Cada capítulo se transforma en una pieza de colección y de archivo, tanto por la calidad estética como por la cautivante narración que permite descubrir detalles y secretos de estas personalidades que nunca antes fueron mostrados.
Hicieron falta más de 100 horas de filmación, diez días de rodaje y tres equipos de realización en cada país para poder completar cada episodio.
A su vez, el recorrido por la vida de cada protagonista –guionado en base a una exhaustiva investigación previa– sirve de excusa para que el espectador se introduzca en el rico y apasionante mundo de la cultura latinoamericana, que pocas veces nos detenemos a ver.
Presidentes de Latinoamérica no es un programa más. Es parte de nuestra historia reciente, y de la que sigue aconteciendo todos los días. Es una radiografía de nuestro continente.
|